miércoles, 30 de noviembre de 2011

Reproduccion de peces.

Los órganos reproductores de los peces son como un saco de cuya pared interior nacen los huevos o el esperma (lecha). En los individuos que todavía no han llegado a la madurez, las gónadas son muy pequeñas y aparecen vacías, pero tan pronto como se inicia la maduración se llenan de células germinales. La emisión de los productos sexuales tiene lugar a través de un corto canal que desemboca inmediatamente detrás del ano.
Al acercarse el momento de la madurez sexual los peces buscan un lugar adecuado para efectuar la puesta.
Para realizar esta puesta son necesarias unas condiciones particulares para cada especie, algunas son tan exigentes en cuanto a la temperatura del agua se refiere que sólo frezan dentro de límites muy estrechos. El bacalao freza tan sólo en aguas cuya temperatura oscile entre 4º y 6º C, la caballa requiere temperaturas de alrededor de los 12º C.
Por lo común, los óvulos y el esperma caen libremente en el agua mientras los progenitores se mantienen uno junto a otro, a veces vientre contra vientre, como es el caso del bacalao o los rubios.
Ciertos peces, no obstante, poseen órganos copuladores, en cuyo caso los óvulos son fecundados dentro del cuerpo de la hembra (tiburones y rayas). El color de los huevos es variado, transparentes, verdosos, rojizos, ocres, etc.
Son muchos los huevos de peces cuyo peso específico es inferior al del agua, por lo que suben lentamente a la superficie; otros por el contrario caen al fondo o se fijan a la vegetación por medio de filamentos adhesivos.
Debido a la tremenda mortalidad de huevos y alevines, el número debe ser extremadamente elevado, el pez luna pone sobre 300 millones de huevos.
Otra categoría de puesta es la de peces que ponen cerca de la costa y cuidan de su prole: el ciclópeo permanece vigilante junto a su montón de huevos, protegiéndolo contra sus enemigos; los góbidos esconden su puesta bajo las conchas vacías; el espinoso construye verdaderos nidos. Así, estando los huevos a cubierto de la acción de sus enemigos, su número puede ser menor y limitarse a algunos centenares. Los tiburones vivíparos paren tan sólo de 4 a 20 pequeños bastante desarrollados. La mayor parte de los peces frezan cada año a partir del momento en que alcanzaron la madurez sexual, pero algunos mueren después de la primera freza o, a veces, tras la segunda. A todos los peces el período de reproducción les exige un gasto considerable de energía vital, de forma que, una vez terminada la puesta, están flacos, agotados y famélicos. Son muchos los peces que durante el período de reproducción no se alimentan o comen muy poco.

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